30 avril, 2015

Cumbia para Luis.

Es tan lindo 
Despertarse a la mañana 
Y mirar despatarrado
Tu cuerpo desnudo dormitando

Y saber
Que estás en la habitación contigua
Respirar tus pasos de godzilla
Caminando hacia la cocina

Saber
Que hay sexo/queso de desayuno
Comer tus berenjenas 
y escucharte decir que Bon Jovi 
Te corre por las venas

Reírnos de lo que sea 
Comer un kilo de helado 
Y coincidir
En que la peli es una mierda.

Escucharte cambiar las letras
de las canciones por otras sandeces
Comer pochoclos hasta la muerte,
Llorar en voz bajita en tu hombro de felicidad.

Y no me importa que la cama esté mojada
Ni que no laves los platos hace una semana
Que tu abrazo emane calor me encanta
Y que tu risa inunde de vos toda la casa
Tambien me encanta tu gata.

Ni tan desalineado ni tan perfecto.
Tan maravilloso es tu aliento
Cuando te lavas los dientes
Antes de darme un beso.

Me encanta aparte de todo eso
que hoy estes en mi vida
Te abrazo fuerte y le doy gracias 
a la tecnología. 

Se asomo la idea de crear



Pedalear. ir. activar. Escuchar y mirar. Sonreir, cantar. Elipsis mental que nos hizo imaginar.
Acá estamos donde sea que haya que cantar. Pero en el baño no cantamos más.
¿Y esto cómo se hará? no hay fórmulas correctas no hay password muguera. No hay capeluz del carnaval. No hay pasajes al país del que dirán.
A propósito de pedalear, no hay destino sin camino, como quien dice al pasar, repetimos una vez más y creemos que es verdad. No hay gente parada en la bicisenda de nuestro blabla. No hay carteles amarillos que respetar. No hay verdades absolutas. No hay churros ni pan casero que la dieta hay que empezar. Pan y queso de arrancar, sin miedo de no pisar. Ajo y agua no va más, la función no es funcional. La tiro, La agarro ¡IA! La energía transmitir, si sonreímos acá, se nota ahí, y es que somos los mismos. Espejos y todo eso. Miradas y encuentros. Somos únicos y uno. unónicos. Sandía y vino del elegir no hacerlo. O si. Si que si. Sin que simon diga. Si por elegir. Pedalear por ir. Ir transformando abismos en horinzontes de infinitas posibilidades de colores. Por que el juego está ahí.  Yo te elijo como a un pokemón del pueblo paleta de mi corazón, murga de acá, de hayá o de acullá, no mires para atrás. Soy yo una vez más. ¿Te acordás? ¿Nos juntamos a matear?