Pasa el día sin exabruptos. Otra vez tu figura se me hace presente. Aunque se diluye mientras intento recordarte. Se me traspapelan las sensaciones, lo que pasó primero y lo que pasó después. Importa? Cómo fueron cambiando mis sentimientos hacia vos? Cambiaron? Ya no nos escribimos para ver si nos esperamos para comer. No hay un mensaje que diga "por donde andas? Te paso a buscar", la baldosa cascada de los años que dejamos que nos pasen por encima, fue erosionando hasta el centro más blando y frágil. Nuestras noches cada vez fueron menos abrazadas y más padecidas. Nuestros abrazos de despedida dejaron de ser siempre como si fueran el último. Porque un día nos peleamos, y al otro no pudimos hablar de lo que sentíamos, porque ¡como nos cuesta transitar la incomodidad a lxs dos!
Y sin embargo el amor sigue ahí. Que loco ¿No?
Pasan los años, otros amores, sexos maravillosos y no tan maravillosos, y tu brillo no se opaca, aunque pasen los fotogramas de nuestros encontronazos por mi cabeza.
Justifico tenerte lejos por el hecho de no poder acompañarte. De no haber querido bancarte, de no poder transitar mi individualidad, e igualmente a veces lo que te extraño me raja las nervaduras.
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire